«En consecuencia: el que quiera tener acierto sin error, orden sin desorden, es que no entiende los principios del cielo y la tierra. No sabe cómo encajan las cosas.»
— Chuang Tzu, Grande y Pequeño
En el 2023 comencé un proyecto que me permite publicar fuera de la fiscalización y la anquilosada normatividad académica, desarrollando la transdisciplina, que he cultivado desde los inicios de mi formación artística. Este volumen presenta el corte de dicha empresa hasta el momento: Los escritos en forma de blog, que permiten utilizar la Web como un espacio editorial en el que la producción individual se enlaza en bucles de hipertexto, surfeando en el general intellect,1 pretendiendo aportar a un cambio de mentalidad necesaria al final del Antropoceno2. Para quien lee cuidando de ser embaucado por insensatos, la contradicción salta, ya que la individualidad se sostiene sobre el principio de unidad y linealidad, que enlaza causas y efectos, mientras que le recursividad relacionada con el “yo” de quien escribe, me distribuye mil y una veces en un número superior de bifurcaciones que, gracias a un porcentaje incomputable, me permite generar el retorno en espiral (que se da en la multiplicidad de sistemas abiertos e inestables), es decir, la pluralidad multiplicándose; la unidad lineal habita la multiplicidad del hipervínculo. Para describir lo anormal del proyecto, debo hacer énfasis en el aporte al cambio en los hábitos de pensamiento que, reconociendo la crisis medioambiental y cultural, estimo necesario y permita validar la crítica desde coordenadas que no sean polares, tolere la contradicción no dialéctica, el “tercero incluido” y el desplazamiento sobre las olas del conocimiento/pensamiento3.
La línea diagonal entre conocimiento y pensamiento es un trazo de una persona que emprendió el camino del arte como una aventura que humaniza, del portador de error, capaz de intuir que el sentido toma forma sobre un no-espacio de resonancia que provee la selección de materiales, para dar coherencia a los límites evanescentes de lo que se organiza. La figura es móvil y transitoria, dando pie a la escritura de “respuesta/pregunta”, concebida como la unidad operativa e imaginativa, que supera la respuesta como finalidad, comprendiendo un diálogo sin interlocutores, o de un mínimo de personas que se afectan, abriéndose a la posibilidad de que las líneas de escritura tejan algún sentido. Desde esa voluntad de encontrar sentido es a la que recurro para escribir, participando en lo que Kevin Kelly enunciaba en 1994 para los lectores de The Guardian londinense: “Cada día, millones de palabras se suman y construyen un inmenso documento distribuido, uno que está en eterna construcción, en constante flujo”.
Quien haya leído hasta aquí, es probable que pertenezca a la tradición de creer que al final de la comunicación escrita se reconoce al amigo, un diferente que permite ser comprendido, que com-parte. El trazo diagonal no es la línea de un dibujante, sino la razón, una función de orden que distribuye con equidad el sentido, dividido para ser bien organizado. Pero también ha captado que, si desde el principio se establece una contradicción de sentido sin ir dirigida a una síntesis, quedándose en la deriva interminable, ha encontrando la posibilidad de análisis para catalogarmecomo Posmoderno. Es sabido ya, que tanto Vattimo, Rovatti y el mismo Lyotard han sido llamados al orden, incorporando la debilidad dentro de la computabilidad moderna, de manera que se integra a quienes son capaces de formular una pregunta y llegar a una respuesta que dé coherencia (enmarcando los criterios de acción). No importa si se realiza desde lo diferente o sin una actitud de exclusión y fortaleza. La Modernidad como proyecto es difícil de clausurar en una post-modernidad, aparte de cuestionar la utilidad de dicha liquidación.
La impaciencia frente a lo inconcluso comienza a ganar terreno, dejando de parecer la lecturaamigable. Además cínicamente, se coloca en el blog, la escudilla del mendigo con logotipo de Paypal. Anhelo que alguien con tiempo para la amabilidad curiosa, me vincule con los bárbaros de Baricco (Baricco, 2006/2009) o con los hiposujetos de Morton y Boyer (Morton & Boyer, 2021/2023). Los escritos tampoco son muy amigables, solo este prefacio que se escribe en el momento de corte y que quedará en un lugar indeterminado si las entradas del blog siguen sucediéndose de manera discontinua. El tiempo de la escritura le ofrece al escritor la posibilidad de releer, volver a escribir, cuidar las palabras, así sea excediéndose en la referencia etimológica y el malabar de sentido. No quiero sucumbir a la entropía de un lenguaje plano que surge de capacitaciones académicas y que hasta una máquina bien entrenada puede producir; la anormalidad de la aventura me permite experimentar con una escritura poética, que a la vez refleje una poética de vida.
Reorganizo la presentación del blog y nuevamente se subrayan las contradicciones:
Lo que se puede conocer permite formular preguntas, pudiendo ser articuladas en respuestas que elaboran un modelo y dar explicación. Pero la capacidad de preguntar es insaciable, de manera que el modelo y las explicaciones siempre van a ser interpeladas.
La razón, que fórmula preguntas sobre la cantidad, sostiene la tranquilidad operativa que dan el cómputo y la mesura en la administración casera, pero hace olvidar que el domo al que pertenecemos, se extiende por mucho más allá.4
Me pregunto, luego pienso.
Pensar, no determina existir, sino dar la posibilidad de que una especie formule preguntas.
A la vez, paradójicamente, una invitación al aforismo, pero considerándolo como un efecto de lenguaje que tiene la apariencia contundente, pretendiendo activar las sensaciones que induzcan a dudar.
Guardar la distancia de lo humano para volver a ser humanos.
Baricco, A. (2009). Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación (2a). Anagrama. (Obra original publicada en 2006, Fandango Libri)
Morton, T., & Boyer, D. (2023). Hiposujetos. Cómo convertirse en humanos (1a). Holobionte. (Obra original publicada en 2021)
1Concepto actualizado por los herederos del obrerismo italiano, como Virno o Berardi, en el que retoman la idea marxista que describe el saber social objetivo, que se manifiesta como la principal fuerza productiva en el capitalismo avanzado. Si bien, tanto Virno como Berardi coinciden en que el «General Intellect» es la inteligencia social total de una época, el primero la ve como el nuevo eje de la producción, mientras que Berardi la entiende también como el epicentro de una crisis de la sensibilidad y la subjetividad.
2Bernard Stiegler denota que el momento actual no solo corresponde al Antropoceno, sino al final de este periodo geológico que marca la crisis del tiempo actual. Se puede obtener la traducción de la entrevista realizada para Media el 12 de noviembre del 2018, “ÉVITER L’APOCALYPSE”, en: https://bermudezartpensandoydejandotrazo.link/wp-content/uploads/2023/07/entrevista-stiegler-transcripcion-traduccion.pdf
3Desde el transcurso del siglo pasado se cuestiona la conveniencia de separar la esfera de los “humanos” de la naturaleza salvaje, pues se desvela como relación desequilibrada por la inteligencia definida como poder. Poner en entredicho el patriarcado, la lógica binaria, el conocimiento simplificador o la economía como acumulación, ha señalado caminos para que el pensar florezca multicolor; pero modificar hábitos no es facil.
4Este enunciado puede servir de ejemplo para desmitificar lo que en principio parece críptico. En el diccionario pueden aparecer cerca de 27 aproximaciones para entender “razón”; usualmente nos atenemos al sentido de buena organización intelectual, pero si se comprende desde la matemática, permite jugar con lo doméstico que subyace etimológicamente en “economía”: Del lat. mediev. oeconomia, y este del gr. οἰκονομία oikonomía, de οἶκος oîkos ‘casa’ y νέμειν némein ‘distribuir’, ‘administrar’ (DRAE). ¿Hasta dónde podemos extender el techo doméstico que nos cobija?


Deja un comentario