Decodificación como posible sustituto conceptual de la Deconstrucción
Nano tecnología como posibilidad terapéutica, frente a la manipulación mecánica de las estructuras anatómicas.
Aunque definir Deconstrucción implica ir contra la actitud de Derrida al pensar dicha herramienta conceptual, se pueden destacar ideas asociadas a ella: es dinámica, es excéntrica, es subversiva; la asociación a dichos términos la hacen muy atractiva para cuestionar sistemas de sentido establecidos. A la vez, allí radica la dificultad de no caer en contradicciones. Si se asume como un método, el temperamento operativo de organizar, garantizando, mediante un sistema de reglas, que la aplicación del mismo permita la deducción de conclusiones capaces de ser verificadas, o inducir asociaciones que logren la misma finalidad. La explicación de un problema permite así alinear las preguntas y respuestas para analizarlas sin falla.
La deriva de sentido que desata la Deconstrucción, propone estrategias de desplazamiento, fuera de los extremos polares de un pensamiento lineal, evitando la síntesis de una dialéctica que vuelve a centrar las contradicciones, organizando la línea de nuevo con sus respectivos extremos de polarización. La comprensión, que no es explicación, se moviliza entre los parámetros de un sistema de significación, complejamente inestable. Homi Bhabha se serviría de la actitud deconstructiva para proponer la idea de in-between para comprender los dilemas de la hibridación cultural; Glissant aborda de manera similar el problema pensándolo desde la apertura dinámica de las Antillas. De igual manera se aborda la problemática de género, evitando la reconstrucción binaria que se cuestiona (Butler, Haraway, Chakravorty Spivak).
Aún hoy continúan las fricciones y las tensiones entre la filosofía analítica y las tendencias de la “filosofía continental” que representa la Deconstrucción, así hayan pasado tiempo y debates desde la promoción de la Decostrucción en el ámbito académico norteamericano, ya sea por el apoyo que le brinda el controvertido Paul de Man a Derrida, o por la traducción realizada por Chakravorty Spivak de La Gramatología en 1976. En un contexto más cercano, la Deconstrucción no generó las confrontaciones que se dieron en la vecindad estadounidense, y aludir a ella es el resultado de irse filtrando poco a poco, obedeciendo a las referencias feministas o decoloniales, pero sin sublevarse del culto secreto al desarrollismo lineal del mal pensamiento moderno, es decir, aplicándola como método de disección analítica, produciendo explicaciones binarias de lo correcto e incorrecto.
Codificar y su negativo, decodificar, implica una relación plástica con el sentido. El código se modela a partir de cierta arbitrariedad, a la vez que la interpretación incluye la contingencia de quien, aunque establezca un pacto de lectura, vuelve a armar el sentido que le llega desde la distancia. El análisis, o analizar, implica una estructura que revela de antemano los puntos de corte, indica la disección de las unidades que han de ser aisladas, en función de clarificar el sentido; el análisis simplifica a partir de la práctica disyuntiva sobre sistemas normalizados. La dinámica descodificadora/recodificadora incluye la tensión entrópica del ruido añadido en la circulación del sentido, de manera que el receptor participa conjuntivamente en la comprensión. La relación metafórica de la Investigación se desprende de la normatividad analítica (hierática), permitiendo la movilidad metafórica de la especulación modeladora (poiética). De esta manera, decodificar, se presentaría como una estrategia para el conocimiento más próxima a la contestación deconstructivista.
En el ejemplo propuesto a continuación, los invitados no son convocados al análisis de la utopía. En cambio ésta es debatida ante la necesidad decolonializadora de su sentido; plantea la posibilidad decodificadora sin entrar en los laberintos excéntricos de la deconstrucción; elegantemente le hacen el “quite”, sin sacrificar el enfoque contestatario a lo normativo.
De/Coding
Utopia
https://doi.org/10.25620/e230929-1 ( https://www.ici-berlin.org/events/de-coding-utopia/ ) Discussion 29 Sep 2023 – 16:30
Utopia has been, and continues to be, an often violent gesture that chooses the future of select groups and certain forms of life at the expense of others. Is utopia, then, still worth keeping in a world that has been so damaged through its violent deployments? Is it possible not to treat utopia merely as a model of abstract futurity based on escapist projections of a harmonious ideal? What happens when utopia is conceived not only as a way of imagining a better future but also as a way of intervening in the present by addressing the past? Can utopia welcome ambivalence, disquietude, paradox, opacity, and uncertainty? This roundtable brings together scholars, artists, and clinicians in order to develop critical approaches to the concept and practice of utopia.
La utopía ha sido, y sigue siendo, un gesto a menudo violento que elige el futuro de grupos selectos y de determinadas formas de vida a costa de otros. Entonces, ¿todavía vale la pena mantener la utopía en un mundo que ha resultado tan dañado por sus despliegues violentos? ¿Es posible no tratar la utopía simplemente como un modelo de futuro abstracto basado en proyecciones escapistas de un ideal armonioso? ¿Qué sucede cuando la utopía se concibe no sólo como una forma de imaginar un futuro mejor sino también como una forma de intervenir en el presente abordando el pasado? ¿Puede la utopía acoger la ambivalencia, la inquietud, la paradoja, la opacidad y la incertidumbre? Esta mesa redonda reúne a académicos, artistas y médicos con el fin de desarrollar enfoques críticos sobre el concepto y la práctica de la utopía.
Fragmento de la introducción realizada por Sarath Jakka:
Cuestionamos la utopía como posibilidad de liberación social y política y como formulación de nuevas formas de determinismo. Su origen y proyectos coloniales siguen exigiendo un análisis de la apropiación y eliminación de los cuerpos humanos, de los cuerpos no humanos, y sistemas ecológicos. Desplazándose hacia el rechazo total del concepto, los imaginarios utópicos pueden producir versiones autoritarias de lo histórico, sistemas políticos, ecológicos y teóricos que se propusieron reemplazar. Reemplazado en las conversaciones de los últimos dos días, hemos explorado las articulaciones especiales de la utopía.
Si bien hay lugares excluidos de los imaginarios utópicos, es en las localidades periféricas y coloniales donde las injusticias epistémicas y materiales son subvertidas. También ha surgido tensión entre el pasado y el futuro, así como entre la experiencia arraigada y el potencial del futuro.
El peligro del modo esencialista y de supervivencia de la utopía choca con las experiencias encarnadas de pluralidad y contaminación; ¿es la utopía una categoría que podemos reclamar, recuperar, a pesar de su historia? ¿Existe en la utopía un espíritu colectivo o de futuro sin ser necesariamente tecnológico? ¿Debería la utopía permanecer en el ámbito de lo ficticio? ¿Cuáles son los riesgos del colonialismo, de la colonialidad, cuando se trata de utilizar el término utopía?
Nos gustaría agradecer a nuestros cuatro oradores invitados esta tarde, Patricia Reed, Hilda Fernández, Fátima Vieira y Leonardo Caffo, quienes aceptaron nuestra invitación a abordar estas preguntas y participar en puras conversaciones, que esperamos susciten nuevas consultas individuales y colectivas. Escucharemos las cuatro intervenciones primero y después.
https://www.ici-berlin.org Rev: enero 06-2025


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