
La siguiente exposición es una invitación para integrarse al dispositivo del pensar nuestro lugar en la actualidad, ese encuentro de multitudes capaces de proponer ficciones realizables para que, desde lo posible, se den caminos para encauzar nuestra coexistencia.
¿Qué ocurre cuando el otro soy yo? ¿en dónde quedo?
Si me sé diferente, debiera pensar distinto, no lo mismo desde lo mismo. La identidad como arraigo de los mismos se ve confrontada a la movilidad de quién sale a explorar siguiendo vestigios que prometen la fantasía del encuentro. La intención que guía la in-vestigación me abre a lo diverso, a escuchar el fondo vibrante de las posibilidades que experimento con la apertura que ha de darme ese otro que a la vez soy yo mismo. Pero salir de lo mismo es asumir la red de caminos, contrario a la plataforma desde la cual los poderosos señalan el sentido de su feudo. A su vez, el conocimiento demanda responder por él, el viajero debe dar cuentas de su travesía, saberse responsable de cada lugar visitado, saber que transitar es estar en un lugar y luego en otro, arrastramos el polvo del camino a su vez que dejamos huellas: hacemos y somos hechos en y por cada paso.
¿cuál es mi tiempo?
Donna Haraway argumenta “a favor de los conocimientos situados y encarnados, y contra las formas variadas de declaraciones de conocimiento irresponsable e insituable. Ser irresponsable significa incapaz de dar cuentas de algo” (1995, p. 328).
¿con quíenes estoy?
Al referirse a Whithead, Isabelle Stengers advierte sobre su semiosis pre-posmoderna: “…una lengua que desafía toda distinción clara entre descripción y fabulación e induce a una sensación singular de desorientación en el corazón de las experiencias más familiares. Una lengua susceptible de escandalizar, o bien de enloquecer a todos aquellos que creen que saben lo que saben, pero tambien a todos aquellos para quienes aproximarse al no-saber en el corazón de todo saber es una empresa minuciosa, seria e incesante que hay que retomar” (Stengers 2020 [2002], págs. 13-14).
Cuestionar las palabras, la objetividad, las certezas; también atender a la coherencia que permite responder a la multiplicidad con la cual dialogamos.
Los extraterrestres no están tan lejos cuando la tierra se nos aleja
Toda ficción tiene su tiempo, se narra desde las nostalgias y anhelos
Las mitologías que configuran identidades pueden ser reenfocadas hacia las ficciones que disparan la subjetivación como proceso de toma y dame, donde soy en los demás y lo demás hace parte de mí. Las fronteras se mueven, quienes migran se desplazan, las diferencias se multiplican; a la vez que, mutantes e híbridos, podemos dialogar al reconocernos en el rompecabezas que somos.
Al considerar los afectos y efectos que portan las palabras, escandalizar el lenguaje abre la posibilidad de aceptar que es sobre el juego de diferencias a partir desde donde el diálogo se activa. No monologo de cuerpos clonados y normalizados. El diálogo estabiliza la coincidencia y reconocimiento de los diferentes que coincidimos en un lugar, el sitio se transforma en situación a comprender. Habitar va más allá de los hábitos.
Si bien Donna Haraway se posiciona en los debates feministas de los 90, al promover el diálogo de las diferencias, da instrumentos conceptuales que permiten señalar el capitaloceno y proponer la posibilidad de reconocer la diversidad de géneros que se enredan en parentescos “raros: nos necesitamos recíprocamente en colaboraciones y combinaciones inesperadas, en pilas de compost caliente. Devenimos-con de manera recíproca o no devenimos en absoluto. Este tipo de semiótica material es siempre situada, en algún lugar y no en ningún lugar, enredada y mundana.” (2019, pág. 24)
Respecto a la investigación feminista señala: “trata sobre la comprensión de cómo funcionan las cosas, quién realiza la acción, qué podría ser posible y cómo los actores de este mundo podrían amarse y tenerse en cuenta de formas menos violentas.” (2016, p.7)
“La pregunta ya no es quiénes somos, sino en qué vamos a convertirnos”.
(Preciado, 2023, p. 32)
Si me sé diferente, debiera pensar distinto, no lo mismo desde lo mismo. La identidad como arraigo de los mismos se ve confrontada a la movilidad de quién sale a explorar siguiendo vestigios que prometen la fantasía del encuentro. La intención que guía la in-vestigación me abre a lo diverso, a escuchar el fondo vibrante de las posibilidades que experimento con la apertura que ha de darme ese otro que a la vez soy yo mismo.
La finitud se impone; continuamente dejo de ser, a la vez que me conozco de nuevo: mi cuerpo transita de hombre maduro a viejo; mi condición de discapacitado me ha confrontado siempre a la diferencia con los otros y conmigo mismo; de esta manera el sonido del derrumbe no es un rumor lejano. Me conmueve el autor de “Dysphoria mundi” que transita de Beatriz a Paul, señalando su movilidad expresada en la condición de ser “ex”, exlesbiana, exhomosexual, exheterosexual.
La finitud nos mueve al transito.
Las políticas identitarias promueven actividades que los marginados emprenden para contrarrestar la dolorosa injusticia que la segregación impone. La gente desplazada y forzada a interrumpir su historia vinculada al lugar en el que cultivan sus afectos, genera una experiencia de dislocación que se refleja en la angustiosa pregunta de “¿A dónde pertenezco?”, al igual que surge la dificultad de reconocer como modo de autoposicionamiento, la “capacidad de habitar identidades complejas y reflexivas que reconocen el lenguaje, el conocimiento, el género y la raza” (Rogoff, 2014, p. 29)
La angustia de no pertenencia se disuelve en el reconocimiento de nuestro continuo transitar, en movilidad de escalas y duraciones; no ser de aquí o de allá implica la posibilidad de habitar donde se está y de comprender donde se ha estado, haciendo de la memoria querencia, que a su vez permite imaginar, dialogar y amar otras tierras.
- Haraway, D. (1995). Ciencia, cyborgs y mujeres. Cátedra.
- -(2017) Manifiesto de las especies de compañía. Bocavulvaria
- -(2019) Seguir con el problema. Conssoni
- Preciado, P. (2023). Dysphoria mundi. Anagrama
- Rogoff, I. (2014). Terra infirma. Universidad Autónoma de México.
- Stengers, I. (2020 [2002]). Pensar con Whitehead. Cactus


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